martes, 17 de febrero de 2009


¿CUÁL ES TU LISTA DE OBJETIVOS PARA ESTE AÑO? (1)

LOS OBJETIVOS SMART O CÓMO PASAR DEL TERRENO DE LAS INTENCIONES AL TERRENO DE LA ACCIÓN

tiempo estimado de lectura: 3 minutos

Estrenamos Año, y todas y todos, de alguna manera, hemos hecho nuestra propia lista de objetivos y buenos deseos para este año:

  • Dejar de fumar

  • Perder peso

  • Hacer ejercicio, ...

Listado, por cierto, que se convierte la mayor parte de las veces en una declaración inútil de intenciones inalcanzables, y fuente de todo tipo de frustraciones y estados de mal humor y culpabilidad a lo largo del año.

Sería interesante, de una vez por todas, hacernos las siguientes reflexiones:

¿Por qué fracasamos continuamente al plantearnos nuestros objetivos?

¿Realmente son mis objetivos y no los de otros los que yo quiero alcanzar?
¿Hasta que punto voy a comprometerme con ellos?
¿Qué beneficios y/o satisfacción me produciría si alcanzo mis metas y logro los resultados deseados?

Contestando a la primera de las reflexiones, tal vez fracasamos porque seguimos planteando los objetivos “como siempre” y conseguimos los resultados “de siempre”. Podríamos hacer algún cambio y aplicar un método que nos permita pasar del terreno de las intenciones, el “quiero”, al terreno del compromiso: “me comprometo a” para llegar, por último, al terreno de la acción: “lo hago y lo incorporo como un hábito más en mi estilo de vida”.

Si cogemos uno de los objetivos listados, por ejemplo, “Quiero hacer ejercicio” vemos que, tal y como está planteado, es un objetivo muy genérico, indefinido y que no me compromete a nada.

Para realizar los cambios en el planteamiento vamos a seguir un método: el de los OBJETIVOS INTELIGENTES O SMART (eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, Realistas, y limitados en el Tiempo)

S: Cuanto más eSpecífico hagamos nuestro objetivo más clara y definida será la visión de la realidad que queremos crear. No estamos siendo lo suficientemente claros, concretos y detallados al decir “Quiero o Debería hacer ejercicio”. Sería diferente, decir: Vamos a caminar por el parque (en mi caso el Jardín del Río Turia), la montaña o la playa, ya que nos encanta disfrutar del aire libre, el mar, los árboles, el césped, y además es gratis!!!. Si es posible, intentaremos involucrar a alguna persona cercana, la pareja, un familiar o un amigo, incluso nuestro perro, esto nos servirá como elemento motivador y de anclaje a nuestra meta.

Ya hemos avanzado en una dirección concreta, hemos elegido el “qué”, el tipo de ejercicio o actividad que nos gusta y nos motiva y las personas implicadas, pero todavía estamos lejos del terreno del compromiso y de la acción.

M: Ahora hemos de incluir otro factor, los elementos o indicadores Medibles del éxito de nuestros objetivos y de los resultados alcanzados. Por ejemplo, voy a caminar un mínimo de10 km todas las semanas, en 2 ó 3 sesiones de 1 hora de duración mínima, a última hora de la tarde o en la franja del día que tenga más flexibilidad de horario. Haremos del objetivo algo que podamos medir y cumplir.

A: Además nuestro objetivo tiene que ser Alcanzable, es decir, contamos con todos los recursos económicos, materiales y humanos para conseguirlo. Siguiendo con nuestro ejemplo, vivimos cerca del escenario elegido para el ejercicio, tenemos el equipo o ropa deportiva adecuada y cómoda, etc.

R: Ahora toca ser Realista y comprometernos con algo asequible, hacer hueco en nuestra agenda diaria y/o semanal si realmente queremos conseguir nuestro objetivo y ser coherentes con nuestros deseos. Hay que poner prioridades, igual que nos planificamos el tiempo para el almuerzo o la comida, lo haremos para nuestras sesiones de ejercicio. Es mejor hacer sesiones cortas al inicio y fáciles de incluir en la agenda, pero que se mantengan en el tiempo de forma constante, la regularidad es la clave, plantearse unos mínimos irrenunciables y adaptados a nuestra realidad, edad, salud y estado físico.

T: Y por último, hay que limitar los objetivos en el Tiempo, es mejor establecer metas a medio plazo y convertirlas en metas a corto plazo, diarias o semanales. Por ejemplo, vamos a contemplar hacer ejercicio de forma regular en un semestre, de aquí al verano como medio plazo, que convertiremos en objetivos acotados por meses, semanas y días.

Y ahora….¿A qué esperas para hacerlo y pasar a la acción?

...Pero si todavía no eres capaz de ponerte en marcha, si sigues con tus excusas de siempre:

  • “No tengo tiempo”,

  • “La semana que viene empiezo”,

  • “Ufff, qué pereza, ir ahora a caminar o nadar con lo bien que se está en el sofá”,

  • “Hacer ejercicio es muy aburrido y cansado”, ...

y si además te lo has propuesto muchas veces, mes tras mes, año tras año, y este objetivo te agobia, no te desesperes, escríbelo en un folio con letras grandes y QUÉMALO!!!, pégale fuego y deshazte de él, olvídalo, ….o cambia su planteamiento, al fin y al cabo, ese no era tu objetivo. Uno menos para la lista de Objetivos de este Año!!!

No obstante, si aún sigues queriendo hacerlo, vuelve a escribirlo en letras grandes en un folio, pero esta vez no lo quemes, por favor!!! Cuélgalo en un lugar visible y pasaremos a tu Plan de Acción Personalizado, aunque todavía nos quedan por ver algunos aspectos importantes, pero esto lo dejamos para el siguiente artículo. …y ahora os dejo, que me voy a hacer ejercicio!!!

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